Parezco una reina en el arte del "auto boicot". Me indigna y me duele, y a la vez pareciera imposible dejar de ser así. Y es que las cosas "malas", parecen brotar de mí de manera innata, sin que ni siquiera me dé cuenta. Para cuando lo hago, ya es tarde, y sólo me queda lamentarme por mis errores, fundirme en explicaciones, flotar en llanto o perderme en la impotencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario